miércoles, 22 de octubre de 2008

La niña de cristal y el orate

Tu enferma y yo loco, ambos demasiados sanos para nuestro tiempo, arruinaste mi momento kodak cuando dijiste lo que no debías.

Vestida de luto ya no sonríes por la mirada, me ves y te escondes, te miro y te rechazo; nadie se da cuenta de nuestro juego. Son veintidós ajenos a nosotros, a lo que sentimos, cuatro locos me miran por lo que dije, uno de ellos es anfibio.

Me encantaría volver hablarte como antes, a jugar a las ofensas, tocar tus hombros para masajearlos, sentir tu suave voz cuando me llamabas y mi nombre terminaba en un “ito”.

Extraño tanto tus emergencias electrónicas y el sonido tukutin que generaba, extraño tanto tu sonrisa que regalas a otro, extraño tu mundo de inefabilidades, te extraño tanto que para que no te des cuenta me hago el loco mientras tu sigues enferma.

5 comentarios:

Milleriano dijo...

"Más vale haber amado y haber perdido,que nunca haber amado jámas", y es verdad. El amor a veces es una mierda, cuando ya ha sido manchado por los prejuicios y el sexo, la presion de los amigos, las peliculas romanticas, la musica sensiblera y toda esas cojudeces.

Yo opíno que el amor por el que tu apuestas merece pelearse hasta el final,por que es de los antiguos, esos que esperan con paciencia, insomnio y locura
asi como el webon de Florentino Ariza, aquel tozudo personaje que a veces me recuerda a mi.

César J. dijo...

¿Por qué tu relación con aquella persona gusta transitar entre baches y caídas libres -eres libre de irte a la mierda como volar sobre ella-? ¿Por qué revestir los sentimientos de hipocresía down si el hecho es más evidente que la falsedad de los novelistas? ¿Por qué tatuar el dolor en altas? ¿Por qué el amor no lo deja a uno ser hombre?

Anónimo dijo...

YO SE DE QIEN HABLAS

El Xingui dijo...

Escribes caleta, como la aleta de un cobrador en bicicleta.

Anónimo dijo...

Escribes caleta, como la aleta de un cobrador en bicicleta.